No soy vegetariana; no soy carnívora. No soy homosexual, no soy bisexual, ni heterosexual. No soy cristiana, ni budista, ni evangélica, ni católica, ni judía... ni atea. No soy venezolana ni costarricense, ni italiana y mucho menos coreana ni rusa. No soy socialista, ni demócrata, pero sobre todo, no soy comunista. No soy músico, ni ingeniero, ni artista, ni medico. No soy esposa, ni novia, ni amante. Ni soy mujer, ni soy hombre. Ni soy niño, ni soy adulto. Ni siquiera soy Nela, ni María, ni ningún otro nombre.
No soy buena, ni soy mala.
Sólo soy. Y soy libre.
Soy la nada, y soy el todo.
Al ser la nada, nada me define y le doy espacio al todo.
Si te vacías, le das espacio al todo.
Si te vacías de ideas preconcebidas, le das espacio a la creatividad.
Si te vacías de ego, le das espacio al amor.
Si te vacías de pre-conceptos, le das espacio a la sabiduría.
Se la nada. Vacíate conscientemente.
No nos define un concepto, solo nos predispone.
Si estamos predispuestos, estamos cerrados. Al estar cerrados, no nos vaciamos.
Se la nada. Se libre.
Cuando nada te defina, la única palabra que podría describirte, mas no definirte será: auntenticidad.
Entonces serás un individuo con el nombre tal, que nació allá, que practica el deporte aquel, que vive aquí, que trabaja en eso, que toca este instrumento, que se caso con aquel y voto por el partido de allá...
ResponderSuprimirEsa es la esencia del Universo...nuestro obtuso ego obstruye esa visión...me gusta mucho.....
ResponderSuprimirGracias Argelia! que bueno que te gusta!
ResponderSuprimirEl Tao que puede ser expresado
ResponderSuprimirno es el verdadero Tao.
El nombre que se le puede dar
no es su verdadero nombre.
me gusta ! ♥
:) ♥
ResponderSuprimir